Según estudios de Google, la empatía fomenta la colaboración eficaz, actitudes más inclusivas y empleados más felices. Los trabajadores que consideran que sus organizaciones son empáticas suelen tener más moral y menos estrés, lo que reduce la rotación de personal.
La empatía también ayuda a crear mejores directivos. Con una mentalidad empática en su estilo de gestión, los directivos pueden hacer comentarios constructivos al tiempo que abordan las necesidades de los empleados de una manera que contribuya al crecimiento de las personas.
Pese a ser un concepto corriente, la empatía se enfrenta a bastantes malentendidos. Algunos creen que esta habilidad es inalcanzable o difícil de perfeccionar, lo que ha suscitado algunos mitos en torno a la empatía.
Estos son tres mitos que Jamil Zaki desacreditó:
Mito número 1: la empatía es un rasgo
Realidad: la empatía es una mentalidad, no un rasgo de la personalidad. Y la empatía es algo que puede seguir perfeccionándose; es parecido a entrenar y ganar músculo: nuestra capacidad de atención y comprensión se puede hacer crecer.
Mito número 2: podemos saber por lo que están pasando nuestros compañeros
Realidad: en el lugar de trabajo en especial, los músculos de la empatía pueden atrofiarse cuando las personas ganan poder. Los líderes a menudo alcanzan sus puestos porque pueden entender a las personas y conectar con ellas, pero al estar en dicha posición, también pueden perder el sentido de la empatía. Para resolver esta paradoja, los líderes no solo tienen que imaginar la realidad de los demás, sino que también tienen que aprender sobre ella.
Mito número 3: la empatía es una actividad en solitario
Realidad: las personas tienden a copiar los comportamientos positivos de quienes les rodean. La empatía no es ninguna excepción, lo que quiere decir que perdura a través de la cultura de una organización y no de una sola persona. Cuando la empatía se convierte en una norma social, la motivación de las personas por ser empáticas es mucho mayor, lo que generaba un comportamiento amable, apreciable y generalizado.